Eduardo Ambrosio
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Ferrocarriles Nacionales de México: Historia de una Privatización

Ferrocarriles Nacionales de México: Historia de una Privatización

Estimados lectores ¿viajaron alguna vez en ferrocarril? Posiblemente algunos sí hayan utilizado el tren como medio de transporte, pero también es probable que otros no. Lo anterior debido a que en 1996 los Ferrocarriles Nacionales de México fueron privatizados y dejaron de transportar viajeros.

En la década de 1960, el sistema ferroviario mexicano movilizaba a 30 millones de pasajeros anualmente. Sin embargo, 20 años después, a principios de los años ochenta, FNM solamente beneficiaba a 260 mil usuarios. Se trataba de un organismo gubernamental económicamente inviable que generaba más gastos que ganancias. Por tal motivo, el gobierno procedió a privatizarlo. Este proceso de privatización se puede dividir en cuatro etapas que corresponden a los sexenios de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox.

Durante la primera etapa, se publicó la Ley de Entidades Paraestatales el 14 de mayo de 1986. En ella se clasificaron los organismos descentralizados y las empresas de participación estatal mayoritaria como estratégicos, prioritarios y no prioritarios. Las privatizaciones iniciaron con los no prioritarios.

La segunda etapa se desarrolló en 1994, En los últimos meses de la administración salinista se privatizaron los talleres de mantenimiento y la flota de locomotoras asignadas a ellos. Fue un proceso parcial que se utilizó como modelo para la privatización general que se realizaría posteriormente. Se prestó atención particular a resolver la situación de los obreros a través del sindicato.

Fue en 1995, primer año de gobierno de Ernesto Zedillo, que en sentido estricto se llevó a cabo la privatización del sector ferroviario. En esta tercera etapa las acciones del proceso iniciaron en marzo con la modificación del artículo 28 constitucional, el cual estipulaba que el transporte ferroviario era una actividad exclusiva del Estado. Un mes después, por decreto presidencial se creó la Comisión Intersecretarial de Desincorporación (CID), integrada por los secretarios de Hacienda, Industria y Comercio, Contraloría, Trabajo, Comunicaciones y Transportes y un representante especial del subsecretario de Egresos de Hacienda. En mayo, se publicó la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario, la cual definía los mecanismos y las normas para otorgar las concesiones. Finalmente, en noviembre, el gobierno emitió los lineamientos de la privatización de FNM.

La red de líneas férreas se dividió previamente en distintas unidades administrativas y operativas correspondientes a los ferrocarriles regionales. De esta manera, se crearon cuatro empresas: Ferrocarril del Noreste, Ferrocarril Pacífico-Norte, Ferrocarril del Sureste y Terminal del Valle de México.

Las concesiones fueron otorgadas de la siguiente manera. El 2 de diciembre de 1996 Ferrocarril del Noreste fue concesionado a Transportación Ferroviaria Mexicana (integrada originalmente por Transportación Marítima Mexicana y Kansas City Southern Industries) y Terminal del Valle de México fue otorgada en concesión a Terminal Ferroviaria del Valle de México, S.A. de C.V. La concesión del Ferrocarril Pacífico-Norte se otorgó el 22 de junio de 1997 a Grupo Ferroviario Mexicano (integrado por Grupo México, ICA y Union Pacific). Finalmente, el Ferrocarril del Sureste se concesionó a Grupo Ferrocarril del Sureste, S.A. de C.V.

La etapa final del proceso de privatización de FNM se dio durante el sexenio de Vicente Fox. El 4 de junio de 2001 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por medio del cual se extinguían, como organismo público descentralizado, los Ferrocarriles Nacionales; conservando su personalidad jurídica exclusivamente para efectos del proceso de liquidación.

Entre otras consecuencias de esta privatización, señalo tres: surgió un oligopolio formado por cuatro empresas privadas, hoy fusionadas en sólo dos; la desaparición del servicio de pasajeros y la liquidación masiva de trabajadores.

Han pasado 2 décadas desde que se llevó a cabo la privatización de los Ferrocarriles Nacionales de México y ésta no ha demostrado haber sido la decisión más adecuada para el rescate del sector. Queda claro que en estos momentos de reformas estructurales, un rediseño del sistema ferroviario que opera en nuestro país es un tema de capital importancia.

 

Escritor por: Eduardo Ambrosio

"Arqueohistoriador, analista cerámico, profesor, turista y jardinero. Fanático de la gastronomía mexicana y de la arquitectura novohispana y decimonónica. Buen vecino y excelente amigo. Conocido popularmente como "El Profe".

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